En una regata, no puedes tercerizar la decisión. El viento cambia, un rival cruza la proa, la tripulación duda, y tienes 5 segundos para liderar. Es el tipo de presión que las empresas simulan en PowerPoint, pero que solo ocurre de verdad con agua debajo.
El Sailing Experience no es un paseo. Es liderazgo aplicado, en un entorno donde el ego de nadie sobrevive más de 20 minutos. Y Bruno traduce cada maniobra en principios que funcionan el lunes por la mañana en la sala de reuniones.
No es team building. Es un laboratorio real de toma de decisiones, conducido por un coach que estuvo en 5 Olimpiadas, en ambos lados del barco.